21 hoy y 22 mañana, seguro.
Llevo días haciendo muy mal las cosas. Y en serio, a esto me refería yo el otro día con los ladrones, asesinos y demás.
Me siento así. Como si cometiera un delito. Mal mal mal. No encuentro el punto medio. El punto estable. Normal.
Hoy ha sido otro día duro de estudio. Segundo día consecutivo con el maratón de SOPER. Ahí va. Lento, la verdad. Me va a costar llegar a tiempo. Pero bueno, no pasa nada. A tope. Todo se consigue. Eso sí, nadie me ha privado de ver la celebración de la liga 32 del Madrid. Totalmente emotiva. Jose estuvo allí. A mi me ha dado envidia. Y he llorado. Claro.
También es verdad que mi cabeza no está para muchos trotes. Rápidamente se me va. Hoy en día… se me eriza la cabeza y las manos con “nada”. Estoy muy irascible.
Pero, con ayuda, llegas a la siguiente conclusión. La vida es una mierda. Hay que aceptar la mierda y por lo tanto, comerme la mierda. Esto es así. Unos lo pasan pipa y otros comen mierda. Ojo. Los que comemos mierda… también comemos muy bien eh? Ya puse el otro día grandes platos de comida. Todos exquisitos. Su autor, autores, autora o autoras son las que proporcionan en mi un gran equilibrio en mi alimentación. Y se lo agradezco.
Hacer la comida por quitar “las cosas de los pies” y hacer camas. Lo firmo ya y con el pene si hace falta.
Otra opción es 23F. Golpe de Estado. Revelarte contra todo y todos y.. xDDDDDDDDDDDD esperad. Revelarme? Yo? Eso para mi no existe. Si yo fuera un proceso mis estados serían:
ultramegasuperbloqueado ----> BOOOOOOOOOOM
^
|----> Suspendido (Dormir)
|
Listo—> Ejecutado ---> Salida
Cuando llegan procesos nuevos que quieren mi recurso… En fin. O sea. Emmm. No. Gracias. En serio, muy amable, pero no. A otra cosa, mariposa.
Anoche me desperté a las 6 de la mañana sobresaltado. Acababa de soñar que me colaba en una boda, por lo tanto, no era mía. Y hacía algo así. Me he asustado de lo que estaba haciendo.
Dicen que no hay mejor desprecio que no hacer aprecio.
Yo no sé. Me he dado cuenta de que el 18-19-20… el motivo y la razón… parece ser algo “normal”. Cuando de normal no tiene nada. Bueno, pues si es “normal”… hagámoslo normal. Más efectos colaterales a mi mente. Más y más. Qué masoca soy. HEHE. Yo lo voy a seguir pensando igual, día tras día. Y ya que no lo digo, al menos lo escribo mínimo una vez al día…
Hoy mi tía ha conseguido algo inaudito… no tengo hambre! Y no es por motivos psicológicos, como otros días. Es porque ESTOY LLENO DE TODO LO QUE HE COMIDO HOY!
Me ha dado por recordar cosas… Y son cosas que echo muy de menos. Mucho. Está claro. Tengo que recuperarlas como sea. Seguiré remando contra todo. Insisto: todo.
Por cierto. Es complicado dedicar tiempo a celebraciones y preparaciones de actos grandes en este estado. Se hace lo que se puede. Hay que ser previsor. No vaya a ser que…
Mañana más.
PD: Un consentidor, ¿por qué le consiente todo al consentido?